blackthony startano – observatorio de aves

Voy a confesar que la depuración del sonido que mostraron en la nueva versión de Sadboy & Darkogirl, me hizo añorar ese frenetismo y desparpajo que Blackthony Startano plasmó en ese material de corta duración casi desaparecido del entorno digital titulado Darkwave Internacional (2018). Un EP que tenía un conjunto de canciones de sonido procaz, que sonó igual de rabioso en un concierto de aquella emblemática casa de la calle Padre Urraca en San Miguel. Lugar en el que los escuché por primera vez en vivo y que se ha convertido para mí en una noche inolvidable por su furia y ternura.

Pero era cuestión de tiempo y de nuevas canciones. Observatorio de aves, demuestra que la banda, ahora conformada por Andrés Izquierdo, Adrián Soto, Bruno Bardo,  y Sergio Soto, siguen apostando por canciones emocionantes a través de la lírica y que sus intenciones por sonar mejor no se distancian de la sensibilidad afectiva y sombría. La canción, desde el título juega en ese limbo, ubicándonos en un espacio desde el que la contemplación de ciertos seres puede pasar como una acción inofensiva, pero en el que también se puede dar inicio a una actitud obsesiva. En este caso, el ave al que nos invitan a contemplar bien podría ser la triste actriz francesa Simone Mareuil que, probablemente, observó la vida misma yéndose al garete.

La mencionan antes del coro que canta: “Tus amigos se están marchando; tu familia se está quebrando; tus caminos se están nublando; tu legado se está manchando; tu pasado se está olvidando; tus amantes se están casando; y aun así lo repetirías; días y noche; aquí y en otras vidas”.

Simone Mareuil nació como Marie Louise Simone Vachier y tuvo una época dorada en la actuación. Uno de sus puntos más altos fue toparse con Dalí y Buñuel para esa locura surrealista llamada Un Perro Andaluz. Su ojo chaveteado era también el de toda una sociedad acostumbrada a la representación literal y fue la puerta de entrada a un sendero pesadillesco del que pocos se recuperaron. La cinematografía no fue la misma después de ese evento. Probablemente, tampoco ella.

Si bien siguió dedicada al cine, murió años después casi en el olvido y agobiada por la depresión. Había regresado a su comuna natal ubicada a kilómetros del foco cultural parisino y ahí se suicidó una mañana dominical, golpeada por la muerte de su padre y de su hermano, cuidando a una madre en grave estado de salud, adolorida por el proceso de divorcio con su segundo esposo, ahogada en la vergüenza financiera de su reputada familia. “Déjame morir”, gritó mientras su cuerpo era consumido por el fuego en el exterior del edificio en el que vivía. Ahora dicen que murió en la plaza de Périgueux, como para otorgarle un aura poética a su decisión. Otra señal sobre su recuerdo difuso.

Observatorio de aves, aclama en algún momento “el sueño acaba en desastre” y si bien es una frase común de generación en generación, en pocas sensibilidades se logra sentir como una voz que no la celebra. Con esa musicalización que remite a los sonidos del rock noventero, que te abraza y te golpea, se distancian del reduccionismo memero para ubicarla en un contexto de justo homenaje y advertencia, porque los caminos se repiten aquí y en otras vidas. La semana pasada se estrenó una sesión en vivo en la que Blackthony Startano interpreta este tema junto a su primer sencillo, una sesión muy bonita que también queremos compartir.

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