Los Niños Vudú – Ultravioleta

En su primer trabajo discográfico, Los Niños Vudú se despiden cantando “Cada uno de los cinco supo cómo actuar y se nos pasó las ganas de imitar. De lo que una vez fuimos, algo va a quedar”. Y lo que suena a ternura en un disco plagado de guitarras pop entusiastas adquiere dramatismo e interés cuando revisamos la biografía de la banda y descubrimos que bien puede ser una confesión de los momentos previos al lanzamiento de Pueblo Libre Ep (2017), tal vez de aquellas noches en las que tocaban covers sobre el escenario de algún bar local, avasallados por las miradas desdibujadas de aquellos a los que se les vuelve a revelar la luz de la adolescencia, casi culpándola. Y ahí Los Niños Vudú, envalentonados, dispuestos a liberarse de sus íconos e influencias para crear un estilo propio, el cual se logra vislumbrar en Ultravioleta (2019), su segundo material.

La banda está formada por Inti, Andoni, César, Adrián y Rodrigo, cinco amigos que compartieron calles y vivencias desde los años del colegio. Por eso Pueblo Libre Ep lleva el nombre del distrito que les ha permitido estar unidos todo este tiempo. Por eso, lo dotaron de un estilo más colorido e inmediato, excepto en el tema Por las azoteas, una bonita canción que trasciende lo anecdótico y que bien puede ser el eslabón que conecte este momento con el que el grupo propone en Ultravioleta. Nombre del material lanzado a inicios del 2019 y que puede ser leído como una advertencia sobre el giro de las intenciones del grupo, que efectivamente se da y en el cual quedan muy bien parados.

Abre el disco el tema Infrarrojos, una exquisitez de tiempo minimalista y ritmo sensual, evocador de rituales de seducción y en el que la voz está absorta por la febrilidad del deseo, el cual se expresa con medida sutileza. En 4herr, la atmósfera erótica se disipa, las letras nos llevan por el sendero del abandono y los arreglos por la tensa espera ante la ausencia traducida en la estela melancólica de esas guitarras que se angustian a partir del segundo minuto de la canción. Esa ilusa expectativa acaba en Ultravioleta, canción que no se agota en lirismo para expresar lo finito y lo eterno en dos frases que parecen unidas por el objetivo de cerrar una historia y otorgarle también la advertencia de lo circular.

En Índigos se respira desamor pero sobre todo un ejercicio íntimo de resignación sin dramatismo, “Siento el peso de no saber qué hacer cuando nos vemos otra vez. Ahora nos miramos cerca para ver que el tiempo pasa y vamos bien”. El disco finaliza con La Apuesta, una de mis canciones favoritas gracias a su inolvidable coro “Me cuesta entender si la verdad sólo es una apuesta que cuesta más de lo que uno cree y pierdes más de lo que piensas”. De esa manera, Los Niños Vudú se alejan por completo de aquella mirada primaveral que caracteriza a su primer lanzamiento, de la glorificación de lo anecdótico. Si bien no se alejan por completo de sus referentes, Ultravioleta es un buen paso para continuar en la búsqueda de un sonido personal.

Por nuestro lado, los escucharemos por primera vez en vivo este 20 de febrero en Transmisión Emocional II, un evento en el que compartirán escenario con Juan Gris, Los Cipreces, Aeropod y muchas bandas más.

*Foto de portada: Wayra Colectivo

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