Macidiano Céspedes

Espacios Interiores

Ingresamos a los espacios íntimos de la propuesta fotográfica de Macidiano Céspedes.

Macidiano Céspedes es un fotógrafo peruano que radica hace 14 años en Buenos Aires, ciudad donde estudió Fotografía Creativa. Él es natural de Chiclayo, lugar donde vivió su niñez y adolescencia y en donde estudió además su primera profesión: periodismo. Justamente, esta combinación de lugares, vivencias y aprendizajes han ido forjando su sensibilidad para potenciar un estilo fotográfico intimista, que explora las experiencias personales para recrear escenarios inquietantes y misteriosos.

La mirada de Macidiano nos introduce en espacios secretos, donde el espacio y el cuerpo son territorios íntimos cargados de emociones contenidas, verdades inconfesables o secretos compartidos. Sus fotografías son siempre preguntas abiertas, donde lo más importante es que el espectador se interpele a sí mismo y explore sus propias respuestas. Acercarnos a su obra es también una cuestión de atrevimiento.

El 2017 fue un gran año para ti porque obtuviste un doble reconocimiento por haber conseguido el primer y segundo lugar del Sony World Photography Awards (Premio Nacional: Perú). Cuéntanos un poco sobre este premio, cómo te animaste a participar y de qué manera ha conseguido que te reafirmes en tu profesión…

Sí, fue un año lleno de satisfacciones y muy motivador para seguir haciendo imágenes y para seguir preparándome. La fotografía como medio de expresión es una carrera de constante aprendizaje y práctica.
Desde el 2015 que obtuve mi primer premio, año que recién iniciaba mis estudios formales en fotografía, tuve una docente que me aconsejó que no desista y siga presentándome. Los premios, sin caer en una obsesión, son un medio para hacer visible lo invisible. Sinceramente que el mayor premio mas allá del metal y los viajes, es ver tu imagen hecha obra de arte, expuesta para el público, o lo que también lo conocemos como materializar la obra.

Este concurso me ha permitido conocer distintos artistas del mundo con distintas expresiones. Así mismo, genera mucha motivación y conexión con el mundo del arte.

Me gustaría detenerme en la foto que obtuvo el primer lugar (La de arriba). Me parece muy intrigante y misteriosa. Dos hombres sin ropa expresando desolación y angustia. Cuéntanos un poco el concepto, qué es lo que quisiste expresar.

Esa foto es parte de una serie que se llama autobiografía; está inspirada en varios hechos reales y sentimientos por los que he pasado. Me considero algo nostálgico, suelo guardar momentos y recuerdos para luego hacerlos foto. Pienso que hay ciertos momento de distancia sin importar el tipo de relación. Así mismo me gusta que el espectador pueda crear su propia historia y no darle todo explicado.

Y en relación a la foto, quisiera preguntarte por tus personajes y tus escenas, las cuales reflejan mucha soledad y vacío; se nota que hay una influencia del pintor Edward Hopper. ¿Qué influencia tiene ese autor sobre tu obra? ¿Cómo combinas la mirada de Hopper con tu propia mirada?

Mis personajes son amigos, conocidos, familiares, los que tenga al alcance. Me gusta que se muestren inexpresivos con miradas que te llevan a un fuera de campo. Hopper es uno de varios que siempre me ha inspirado, me siento muy identificado con sus escenas y las mezclo con la iluminación de la pintura del arte barroco.

Un rasgo importante de tu trabajo es la desnudez. Tu cuentas que fuiste un niño que le gustaba andar sin ropa por la casa y señalas la ambigüedad de estar a gusto con tu desnudes y a la vez vivir rodeado de familias católicas en un país conservador. Hoy en tu trabajo fotográfico te sigues expresando a través de cuerpos desnudos. ¿Cómo ha cambiado esa percepción del cuerpo en comparación a tu niñez?, ¿Cómo afronta o entiende su cuerpo el Macidiano adulto?

Sí, en fotos de cuando era chico, en muchas aparezco desnudo incluso en fotos de estudio. Para mí la desnudez es un símbolo de transparencia, de vulnerabilidad, como decir, mira aquí estoy, este soy yo. Aquí estoy, soy así, transparente y sincero. Parece muy naif, pero estoy muy lejos de relacionar desnudez con erotismo o sexualidad, por lo menos en mis fotos, mas allá de que pueda llegar eso.

Otro de los escenarios que te interesa explorar son las relaciones, en especial la que se da entre hombres; y no solo me refiero erótica, sino también existencial, manifestándose a través del cuerpo. Se siente como si estuvieras aproximándote a un territorio secreto, entre tenso y afectivo. Incluso, tú mismo te retratas como protagonista de estas escenas. ¿Cómo involucras tu yo privado y tus propias experiencias con un proyecto fotográfico?

Desde muy chico ya experimentaba el “ enamoramiento” y era un enamoramiento que no tenia nada que ver con la sexualidad. Pero a medida que fui creciendo la sociedad y la cultura hizo que reprimiera esos sentimientos, por eso ahora trato de naturalizar el tema mediante estas escenas y mostrar las relaciones diversas con total naturalidad. Como fotógrafos y artistas visuales creo que tenemos la función de educar, concientizar, este es mi aporte.
Por otro lado, muchas veces me cuesta conseguir gente para fotografiar y por eso yo mismo me pongo en escena. Además que se me hace más cómodo porque son cosas que yo mismo quiero expresar y que no tiene que ver con un aspecto técnico.

Vienes de la provincia de Chiclayo y ahora vives en Buenos Aires. Digamos que entiendes de cerca la dificultad del inmigrante. De ahí tu necesidad de profundizar en ello través de las fotos. Imagino que has tenido la oportunidad de conocer a gente y escuchar historias al respecto. Cuéntanos un poco de esa experiencia.

La mayoría de mis proyectos están relacionados a mi propia historia o temas que me tocan muy de cerca, y es inevitable no hablar de la inmigración, un tema que conozco en primera persona.

En casi 11 años de vivir en Buenos Aires, jamás tuve un acto de discriminación hasta que en la escuela de fotografía tuve una experiencia negativa en ese aspecto, pero mi reacción fue la de la motivación, porque gracias a ello pude crear mi primer proyecto. De alguna manera este proyecto trataba de educar y recordar que Argentina siempre fue una país de inmigrantes. En el barrio donde vivo en Buenos Aires hay muchos abuelos italianos, portugueses, españoles y quizás algunos de ellos desarrollan actitudes xenófobas. Para este proyecto he fotografiado a los de ayer: abuelos europeos y los de hoy : mucha gente joven, en su mayoría de países limítrofes.

Tu propia historia personal es lo que impulsa tu curiosidad. Hay personas cercanas a ti que han terminado en prisión y a raíz de eso tienes un proyecto muy interesante que retrata a las mujeres que van de visita a la cárcel. ¿Cuál es tu conexión con esa historia?

Me siento muy afortunado de haber tenido la oportunidades como estudiar . He crecido en un barrio que me ha enseñado mucho y lo quiero mucho. Pero no todos tuvieron las mismas oportunidades que yo. Desde muy chico visité los centro penitenciarios, conozco en persona lo que significa una visita. Cada vez que regreso a Chiclayo voy de visita al penal de Picsi, tengo varias amigas de la infancia que van a visitar sus maridos, hermanos, hijos.

En muchos de los proyectos fotográficos se hablan de los internos, esta vez quise dar visibilidad a esa parte que acompaña y también sufre. Ir de visita a un centro penitenciario no es muy lindo, el proceso de visita sobre todo para mujeres es muy humillante y violento.

Por último, cuéntanos en qué proyecto andas y cuáles son tus planes a futuro.

Ahora estoy desarrollando un proyecto personal mediante el genero  experimental o conceptual, algo nuevo para mi en mi carrera que me gusta mucho, como dije al inicio siempre inspirado en mis historias personales que también le pueden estar pasando a otro.

A futuro me veo siempre investigando la post fotografía, fotografiando mucho en Perú, me encanta lo que puedo descubrir en mi país, es una manera de retomar vínculos después del desarraigo.

 

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