marineros en Lima

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La producción del Lima Popfest prepara el terreno para su festival de primavera con la presentación de Marineros. El dúo chileno formado por Soledad Puentes y Constanza Espina tocará por primera vez en Lima este viernes 5 de agosto, luego de la penosa postergación del Kaputt Fest a mediados de junio de este año. Felizmente falta muy poco para disfrutar de las melodías introspectivas que Soledad y Constanza nos han entregado desde que en el 2013 empezaran a navegar en el infinito océano del pop.

Su música comparte similitudes con otros referentes de la escena chilena como Javiera Mena o Dënver; sin embargo, con un solo disco han forjado una personalidad propia, de un sonido catártico más que celebratorio, con letras distanciadas de lo lúdico y más bien profundizan en el amor y sus arrebatos, en la incertidumbre de los placeres, en los tormentos. Tuvimos una breve charla con ellas y esto fue los que nos dijeron al respecto:

La catarsis es también una celebración, una ocasión especial, una ceremonia. El dolor es parte del amor, así como lo es el placer. Hacer música pop nace de la necesidad de expresar una emoción, una idea y nos gusta hacerla porque es simple, directa y honesta. Sin embargo, hay muchas horas de cavilación alrededor, desde la creación de los poemas que escribimos, basadas en todo lo que experimentamos hasta la búsqueda incansable de una fidelidad sonora en todas las etapas de producción, en el arte visual, en las presentaciones en vivo. Es un trabajo hermoso, delicado. A veces tenso y siempre intenso. Frustrante a ratos pero siempre satisfactorio.

Su Instagram, es una de las puertas abiertas que nos hace testigos de esa búsqueda. Ahí dicen, por ejemplo, Marineros más que querer estar a la vanguardia, está a la deriva. Navegando, conociendo, comprendiendo. Nuestro propósito es real y esta es nuestra historia. La documentación fotográfica muestra a dos personas que viajan, que tocan, que graban vídeos pero que no se la creen tanto. Antes de Lima han tocado en ciudades como Chicago, Pomona, Tijuana, Ciudad de México,…

Nuestro camino lo hacemos al andar, guiadas por una imperiosa necesidad de comprender. Andamos a nuestro ritmo, bajo nuestros propios términos pero nos encanta la retroalimentación cuando se trata de nuestra música. No nos olvidamos que sin ello no existiría esa hermosa comunión con el público. Sin eso, nuestros viajes musicales tendrían poco sentido. La vida es una travesía y compartimos la nuestra jugando un poco con las expectativas. Nos gusta el misterio. Queremos magia, no realismo.

El 2011 fue el año en el que se conocieron. Santiago de Chile vivía su primer Lolapalloza y todos celebraban a su manera. Ellas fueron solas. Algunos amigos en común las conectaron y desde entonces no han parado. Desde el primer sencillo tuvieron repercusión en los medios especializados y todos hemos estado atentos a sus promocionales, conciertos, al disco debut que lanzaron a finales del año pasado. Ahora, en menos de un año, tienen un nuevo tema que lleva el nombre de Torbellino, el nombre de la gira. Provoca preguntarles cuántas de sus convicciones se han venido abajo y qué argumentos frente a la vida se han consolidado desde que decidieron hacer música.

Estos tres años de Marineros nos han enseñado mucho sobre nosotras, sobre cómo nos relacionamos entre las dos, cómo enfrentamos y nos relacionamos con el mundo. Creemos en cuestionarlo todo y por lo mismo muchas cosas que creíamos ciertas hace años ya nos parecen anticuadas y limitantes. Estamos todo el tiempo cambiando. Es normal, pero una convicción se mantiene fuerte y firme en nuestros corazones: el amor lo es todo. Ninguna de nuestras canciones no habla del amor. A veces el amor te ahoga pero luego lo miras con la respectiva distancia y tiempo y aprendes a nadar. Entiendes que nada es tan terrible. Nada es para siempre.

Por eso la gira es un torbellino y ha crecido de manera que no podríamos haber adivinado cuando la bautizamos así a principios de año. Ha sido hermoso poder abrirnos al destino y a las casualidades. Somos afortunadas, como hojas bailando con el viento. Si no nos hubiéramos conocido, no sabemos qué habría pasado. El ahora es todo lo que hay.

Foto: Camila Valdés

Foto: Camila Valdés

Sin embargo, Submarino es un tema que más bien habla sobre una separación irreversible, sobre un dolor. Sobre la muerte han dicho ustedes. ¿Cómo apuestan por esa canción en un disco que en todo momento tiene la temática del amor como hilo conductor? A su vez, ello me hace recordar una frase de Andrés Neuman sobre el duelo, él dice que no nos entrenan para superar la extraña culpa de seguir vivos mientras la persona amada ha muerto. ¿Comparten esa reflexión?

No compartimos esa reflexión. Nadie debe entrenarnos, nosotros mismos debemos hacer ese trabajo. La muerte es una separación pero al mismo tiempo une de maneras insospechadas a las almas, las energías. Ese es el trabajo, identificar esas formas y dejarlas ser, que fluyan. La muerte es parte de la vida. La culpa es pura ansiedad, ¿a quién queremos demostrar qué? Habiendo tanto amor dando vueltas, tantas personas (o pocas, da lo mismo, es un decir) a las que entregarle y de quiénes recibir amor, por qué enfocarnos en aquellos que se “van”. En realidad siempre están, ¡son parte de quiénes somos!

Submarino es puro amor. Hay un periodo de confusión, de lamento, de tristeza, pero al final nos lanzamos a la gran aventura, rumbo hacia lo desconocido, sin olvidar jamás lo vivido, lo sufrido, lo ganado, lo perdido. Es un gran maestro el dolor.

Fue penoso que se cancelara la fecha que iban a tener en Lima junto a Juana Molina. Y sobre todo con proyectos locales como La Lá y Dan Dan Dero. ¿Los han escuchado o tienen alguna referencia de algún acto musical peruano?

Fue una lástima, teníamos muchas ganas de participar en ese festival junto a esos grandes talentos pero al mismo tiempo su cancelación abrió paso a muchos eventos afortunados en nuestra vida. Todo pasa por algo, no necesariamente algo bueno ni malo, solo algo que es y será.

De Perú, el año pasado escuchamos y tuvimos entre nuestras manos el disco de La Lá, que es precioso y también conocemos el trabajo de Dengue Dengue Dengue. Nos alegra mucho que les esté yendo muy bien en todos lados. A ver si en nuestra pasadita por Lima podemos escuchar más proyectos peruanos y ¡ojalá en vivo!

Por lo pronto, este viernes compartirán escenario con los locales Blind Dancers y el argentino Lucas Bargen. Consigue tu entrada desde el evento de Facebook.

* Foto de portada: Camila Valdés.

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