Masilva – Joya

“Si mi delito es querer defender a mi pueblo sufrido | míreme bien a los ojos de frente mientras me pega ese tiro”, bien podría ser la voz de muchos de los 400 líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia en los últimos tres años, según datos de la propia Fiscalía de ese país. El arte, como canal expresivo de un tiempo y espacio determinado, hace eco de ese grito valiente y reivindicativo en Joya, una nueva canción del colombiano Masilva luego de tres años de ausencia.

En su comunicado, el electrovador lo dice claramente: “es un poema realista en ritmo de cumbia ‘landeriana’ sobre la matanza de líderes sociales y defensores del medio ambiente que está ocurriendo actualmente en el campo colombiano”. Hay que tener en cuenta que este tema fue escrito en el 2017, año que registró 191 asesinatos de líderes sociales, según cifras de Indepaz. A los primeros meses del 2019, la problemática no ha cambiado. Solamente durante las dos primeras semanas del año se registraron otros 7 asesinatos.

“Cuando escribí está canción a finales de 2017, líderes sociales estaban siendo asesinados a diario a lo largo y ancho del territorio colombiano. Hoy, desafortunadamente siguen los asesinatos sin aparente acción ni condena por parte del gobierno ni los medios de comunicación.”

La indiferencia e ineficacia estatal a la que hace referencia Masilva no es exagerada, sino más bien preocupante si se tiene en cuenta el informe de la ONG Somos Defensores, que indica que la tasa de impunidad por los asesinatos ocurridos entre 2009 y 2017 asciende al 91 %. Pero cómo es que surge este contexto violento en un país que desde el 2016 está en vía de un proceso de paz firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC.

El fenómeno es complejo. La aparente solución a ese conflicto fue también el detonante de la situación actual. Muchas voces responsabilizan a la desidia burocrática en la implementación del proceso de paz, a la aparición de nuevos grupos armados y delictivos, así como a la ausencia de políticas integrales del Estado en zonas de riesgo.

En un contexto como ese, Joya testimonia la dejadez de un Estado inoperante, el temor del desprotegido, la rabia del hombre del campo, la fortaleza del compromiso ante la hostilidad y también la funesta complicidad que promueve esta ola de violencia. “Los que hoy le ordenan ser mis verdugos | Mañana serán los suyos |Porque usted es hijo de pueblo también | Míreme bien a los ojos”. Masilva nos ha regalado un tema para bailar y pensar.

* Foto de portada: César Guerrero

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